Tierra del Fuego denunció el amarre de un petrolero británico en Ushuaia y reavivó la pelea por Malvinas

Publicado: 26 / 08 /2026

El Gobierno de Tierra del Fuego volvió a chocar con la Nación por la presencia del VS Promise, un buque petrolero de bandera británica que amarró en el puerto de Ushuaia. La provincia sostuvo que la operación vulnera la normativa local vinculada a la causa Malvinas; la Casa Rosada respondió que no hubo infracción porque el barco no realizaba actividades de exploración o explotación en la cuenca malvinense.

El episodio, que se conoció el lunes y siguió en debate este martes, reactivó una discusión que mezcla soberanía, jurisdicción portuaria y competencia administrativa. Tierra del Fuego había cuestionado el amarre y el aprovisionamiento del barco en un puerto que permanece intervenido por Nación desde enero, mientras el Gobierno nacional buscó restarle dramatismo y defendió la legalidad de la maniobra.

La disputa por la jurisdicción portuaria

La controversia no es menor en la provincia más sensible al reclamo por las Islas Malvinas. Allí existe una ley que prohíbe el amarre y abastecimiento de embarcaciones con bandera británica en determinadas condiciones, en línea con la postura histórica de la jurisdicción sobre la cuestión de soberanía. La administración fueguina considera que la presencia del barco choca con ese criterio y con el mensaje político que la provincia intenta sostener desde hace años.

Del lado nacional, la interpretación fue distinta: se argumentó que el buque cargó petróleo en la cuenca del puerto Cullen, al norte de la isla, y que el paso por Ushuaia fue sólo para reabastecimiento. Esa lectura apunta a separar la operación comercial del conflicto diplomático por Malvinas, aunque en el territorio fueguino la discusión quedó inevitablemente atravesada por ese antecedente.

El episodio expuso también una tensión de fondo entre el gobierno de Javier Milei y la administración de Gustavo Melella. En una provincia donde la cuestión Malvinas forma parte de la identidad política local, cualquier movimiento vinculado a banderas británicas o a la actividad portuaria suele escalar rápido. Por eso, más allá del barco puntual, el caso volvió a instalar una pregunta más amplia: hasta dónde llega la potestad de la provincia para fijar límites y cuánto margen tiene Nación para interpretar esas reglas.

El VS Promise siguió luego su ruta por el estrecho de Magallanes, pero la discusión política ya quedó abierta otra vez en Tierra del Fuego.