Kicillof, Massa y Máximo Kirchner volvieron a sentarse juntos y el PJ cerró filas para defender las PASO
Publicado: 16 / 08 /2026
Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner volvieron a compartir mesa después de meses de distancia y el peronismo tomó una decisión política nítida: cerrar filas para defender las PASO y resistir la estrategia del Gobierno de reordenar el calendario electoral a su favor.
La reunión, realizada en un hotel porteño con participación de gobernadores y jefes parlamentarios, no selló una unidad perfecta ni borró las diferencias de fondo. Sí dejó algo más concreto: un acuerdo mínimo para evitar que la interna peronista termine funcionando como una ventaja automática para Javier Milei.
Qué discutieron
- La continuidad de las PASO como herramienta para ordenar candidaturas.
- El impacto de la reforma electoral que impulsa la Casa Rosada.
- La necesidad de construir una posición común en el Congreso.
- La advertencia a gobernadores y legisladores que evalúan acompañar la suspensión de las primarias.
El dato político más fuerte no fue solo la presencia de Kicillof, Massa y Máximo, sino el hecho de que se sentaran en la misma mesa tras un largo período de desconfianza pública y privada. El movimiento no arregla la pelea por el liderazgo del peronismo, pero sí muestra que la discusión ahora pasa por cómo contener el avance libertario sin regalarle a la Casa Rosada el control de la agenda electoral.
En ese sentido, la defensa de las PASO funciona como algo más que un gesto institucional. Para el PJ, es también una herramienta para evitar que la dispersión interna se vuelva un problema irreversible de cara a 2027. Y para Milei, el tema sigue siendo clave porque le permitiría reducir el nivel de competencia y llegar mejor posicionado a la pelea por la reelección.
Por qué importa
La cumbre le devolvió centralidad al peronismo y le puso un límite a la idea de que la oposición estaba desordenada y sin reacción. Ahora el desafío será sostener ese frente común sin que reaparezcan, demasiado rápido, las internas bonaerenses y las tensiones entre sectores que siguen pensando distinto sobre liderazgo, candidaturas y estrategia.
La imagen del encuentro, con los principales dirigentes sentados en la misma mesa, resume ese instante de tregua: no hay reconciliación total, pero sí una foto de disciplina frente a la amenaza de que el oficialismo reescriba las reglas del juego electoral.
