Río Negro avanza con Nación en el traspaso de la Ruta 22, la 151 y el Tren del Valle
Publicado: 24 / 08 /2026Río Negro y la Casa Rosada cerrarán este lunes un paso clave en una negociación que empezó hace meses: la firma del traspaso de las rutas nacionales 22 y 151 y del Tren del Valle a la órbita provincial. El acuerdo lo rubricarán Diego Santilli, Luis Caputo y Alberto Weretilneck, en una señal política que mezcla infraestructura, financiamiento y la necesidad del Gobierno de recomponer la relación con los gobernadores.
La discusión viene desde abril y tuvo varias idas y vueltas. La provincia aceptó sentarse a negociar una transferencia que no es menor: se trata de corredores estratégicos para el Alto Valle, para el transporte de la producción hidrocarburífera vinculada a Vaca Muerta y para el movimiento cotidiano de miles de personas que usan esas trazas todos los días.
El acuerdo también abre una puerta financiera. Río Negro trabaja en un crédito de 60 millones de dólares con Fonplata para ejecutar obras de recuperación prioritaria, mientras la Nación debe dejar por escrito el aval para que la provincia avance con el endeudamiento. La primera etapa, según la planificación provincial, abarcará los tramos sin contratos vigentes; los sectores con compromisos previos tendrán un tratamiento legal distinto.
Qué cambia con la transferencia
- La Ruta 22 pasará a una administración provincial sobre el tramo Río Colorado-Cipolletti.
- La Ruta 151 quedará bajo la órbita de Río Negro entre Cipolletti y el límite con La Pampa.
- El Tren del Valle tendrá una transición operativa de seis meses antes del traspaso pleno.
- La provincia asumirá la carga política de acelerar obras que la Nación dejó estancadas.
La negociación tiene además una lectura territorial. En Río Negro y en el Alto Valle, las rutas nacionales son una cuestión de producción, pero también de seguridad vial y conectividad diaria. El deterioro de esos corredores se volvió un argumento político para empujar el traspaso y para instalar la idea de que las provincias están en mejores condiciones de gestionar lo que conocen de cerca.
Para la Casa Rosada, en cambio, la firma funciona como una pieza más de su estrategia de acercamiento a los mandatarios provinciales después del traspié parlamentario por la ley de Tierras. Santilli y Caputo vienen sumando acuerdos sectoriales con distintos gobernadores, y el de Río Negro se inscribe en esa línea: ceder gestión a cambio de destrabar alianzas y mostrar capacidad de negociación.
La foto de este lunes no resuelve por sí sola el problema de fondo, pero deja una señal concreta. El oficialismo necesita votos y gobernabilidad; Río Negro necesita obras, previsibilidad y respaldo para financiar la puesta a punto de rutas y ferrocarril. En ese cruce, el traspaso se vuelve tanto una solución práctica como un mensaje político hacia el resto de las provincias.
