El tratado de patentes obtuvo dictamen en el Senado con una reserva al capítulo II

Publicado: 15 / 10 /2026

El proyecto avanzó en dos comisiones y quedó listo para el recinto. La discusión enfrenta la simplificación de trámites con las advertencias sobre medicamentos y producción nacional.

El oficialismo consiguió este jueves 15 de octubre que avanzara en el Senado el dictamen para la adhesión argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). El plenario de Relaciones Exteriores y Culto y de Industria y Comercio mantuvo la reserva al capítulo II incorporada por Diputados. El paso habilita el tratamiento en el recinto, pero no constituye todavía la aprobación definitiva del acuerdo.

La reunión se realizó en el Salón Arturo Illia, con la conducción de Francisco Paoltroni y Marcelo Lewandowski, presidentes de las dos comisiones. Participaron legisladores, investigadores y representantes de organizaciones de salud y derechos humanos. La Libertad Avanza busca llevar el expediente a una próxima sesión; la posibilidad de tratarlo el 22 de octubre forma parte de esa agenda política.

Una solicitud común, no una patente automática

El PCT es administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y permite iniciar, mediante una solicitud internacional, la búsqueda de protección de una invención en distintos países. Unifica procedimientos iniciales, pero no otorga por sí mismo una patente válida en todo el mundo. La decisión de concederla o rechazarla sigue en manos de las oficinas nacionales o regionales.

La reserva aceptada por los senadores se refiere al examen preliminar internacional del capítulo II, una evaluación técnica optativa. No debe confundirse esa instancia con la concesión de un derecho exclusivo: el análisis local continúa siendo decisivo. Para quienes desarrollan tecnología, la utilidad del mecanismo consiste en ordenar la presentación inicial y evaluar dónde continuar los trámites, que conservan costos y requisitos propios.

El recorrido legislativo explica por qué el proyecto volvió a la Cámara alta. El Senado había aprobado el tratado en 1998; Diputados lo trató en agosto de este año e introdujo la reserva. Esa modificación obligó a una nueva revisión. La demora de casi tres décadas se cruza ahora con el impulso del Gobierno para integrar al país al sistema internacional.

El debate por los medicamentos y la capacidad de control

Patricia Bullrich defendió la adhesión como una herramienta para instituciones científicas, empresas y universidades, sin renunciar a la facultad argentina de decidir qué invenciones merecen protección. Jorge Capitanich pidió precisar los alcances de la reserva y sus consecuencias sobre el desarrollo tecnológico. Guillermo Andrada reclamó información al Ejecutivo sobre el INPI y las políticas de patentes farmacéuticas.

Las organizaciones invitadas expresaron preocupación por el acceso a los tratamientos. Lorena Di Giano, de redes de investigación y acceso a medicamentos, cuestionó el riesgo de extender exclusividades a partir de modificaciones menores. También intervinieron representantes del CELS, la Fundación Grupo Efecto Positivo y el Transnational Institute. Sus advertencias sobre precios y regulación fueron planteos del debate, no aumentos comprobados derivados de una norma que aún no está sancionada.

La discusión importa tanto a quienes buscan proteger desarrollos argentinos como a pacientes y financiadores del sistema de salud. El próximo paso será la votación del Senado. Hasta entonces, el dictamen expresa un acuerdo para avanzar, no una modificación ya operativa del régimen de patentes.